Michel Maffesoli: Una aproximación
postmoderna de la(s) realidad(es)
Marcelo Gamero
marcelo.gamero@gmail.com
Publicado en Antroposmoderno el 16/10/07
La intuición, ampliablemente marginada y
estigmatizada por la ciencia en general por largo tiempo, hoy por hoy se vuelve
un vector importante de aproximación y sensibilidad intelectual, necesaria para
la comprensión de la vida cotidiana en tiempos vertiginosos y de incesante
cambio. Esta nueva orientación, principalmente incorporada desde las ciencias
sociales, nos va demostrar que el conocimiento intuitivo y el conocimiento
racional, no necesariamente deben ser vistos de manera antagónica o de rechazo,
sino que deben ser comprendidos a manera de fusión como aspectos
complementarios e inexcusables para el estudio de nuestra realidad
sociocultural.
De manera individual, el pensamiento racional se caracteriza por ser lineal,
fijo y analítico. Pertenece a la esfera del intelecto, cuya función es
diferenciar, medir y catalogar, y por ello tiende a ser fragmentario. Por otra
parte, el conocimiento intuitivo, se basa en la experiencia directa con la
realidad la cual tiende a ser discontinua, divergente y holística.
De esta forma, parafraseando al sociólogo francés Michel Maffesoli, la
intuición no debe ser entendida como una simple cualidad psicológica. La
intuición es participe privilegiada de un inconsciente o imaginario colectivo,
el cual tiene como esencia un saber agregado que se preocupa de la subjetivad y
de lo relativo; donde el bien y el mal, lo verdadero y lo falso están en una
constante participación mística. Esta particular manera de comprender la
cotidianidad contemporánea incorporando la intuición va a ser designada con el
nombre de “Razón sensible”. Esta Razón sensible va a ser una nueva condición de
aproximarse desde la razón y los sentidos a la realidad social en su más fluida
complejidad, donde el azar, lo incierto, la emoción, la alegría, lo trágico la
pasión, el conflicto, el sufrimiento, el ocio, lo orgiástico, o sea, todo lo
“real” que nos entrega la vida cotidiana, mediante la fusión y efervescencia de
lo social, muchas veces construida de manera subterránea, va a ser tomada en
consideración como fenómenos demasiadamente importantes para dejar al olvido.
Así, a diferencia del paradigma racionalista, marcado por aquel saber duro
impuesto, establecido y dominante; la razón sensible va a tener un carácter
eminentemente holista, pretendiendo comprender los fenómenos y las
representaciones, sin excluir la vivencia ni la emoción, sino que considerando
todas las situaciones efímeras, equivocas y oscuras propias de un mundo
imperfecto pero no por eso menos válido de ser develado.
En conclusión, recordando a Maffesoli, cuando en la actualidad la inseguridad
se hace manifiesta mediante la incertidumbre generalizada, sea cual fuere:
ideológica, religiosa, institucional, política, es quizá cuan¬do más hace falta
saberse fiar de esta sabiduría alternativa, capaz de pensar, aprehender,
interpretar y comprender un mundo vertiginoso, ya que esta “sabe”, gracias a un
saber incorporado, que nada es abso¬luto, que no hay una verdad general, sino
que todas las verdades parciales pueden entrar unas en relación con las otras.
Me parecio super interesante, apoyo al postmodernismo...
Fuente: Antroposmoderno. Disponible en web: http://antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=1097
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